Con la llegada de Papá Noel y los Reyes Magos, así como en otras fechas señaladas (verano, Semana Santa o Carnavales), por lo general, pasamos más horas en familia. Esto ya lo sabemos, pero ¿Lo consideramos todos una suerte? No siempre se enfoca este tiempo en familia como un momento de enriquecimiento y de diversión, sino que, por el contrario, se viven momentos de estrés o de no saber dónde dejar a los niños, qué actividades hacer o cómo evitar un drama familiar, en el peor de los casos…

En este punto, nos gustaría contarles algunos datos curiosos sobre este tema.  En “Sapos y Princesas” nos arrojan un dato muy interesante: hasta los 12 años vida, la familia (especialmente padres y abuelos) pasa con sus niños un total de 27.980 horas, o lo que es lo mismo, en estos 12 años de vida estamos con ellos unos 3 años, 2 meses, 9 días y 33 minutos. Es decir, un cuarto del tiempo que han vivido. Impresionante, ¿verdad?

Sabemos que es poco tiempo, casi que solo contamos con vacaciones y fines de semana… pero ¿No es este motivo suficiente para exprimir cada uno de esos minutos juntos? Somos conscientes de que no siempre se puede estar al 100% y de que tenemos mil obligaciones. Pero si hacemos una reflexión sincera y honesta, todos nos daremos cuenta de que muchas veces pasamos de forma pasiva el tiempo, y desde que llevamos el móvil en la mano, aún más. Se trata, personalmente, de cambiar el chip; de ponernos unas gafas nuevas que nos hagan ver el mundo (a ratitos) como si fuéramos niños, sin dejar de ser adultos. Ellos disfrutan de cosas como jugar con el puré que se derramó sobre la mesa… No se trata de dedicar dos horas al almuerzo o a la compra, pero sí de disfrutar un poquito más de las pequeñas cosas.

Desde esta pequeña ventana, queremos ser optimistas y no buscamos que se sientan culpables al leer esto. Se trata de todo lo contrario, siendo conscientes de esta realidad, con datos, seguro que valoraremos un poquito más esos pequeños ratitos de la cena, los desayunos o simplemente, un ratito en el parque. Disfrutemos de las comidas, los juegos, las tareas de la casa, las compras… Con la rutina, llegamos a realizar estas actividades de manera rutinaria, en lugar de pensar que estos momentos que viven los pequeños son mágicos, especiales y únicos, y no volverán a pasar.

En estas fechas podemos realizar miles de planes en los que dar sentido al tiempo en familia, creando juntos miles de recuerdos. Podemos hacer manualidades de Navidad, excursiones a diferentes lugares de la isla, participar en las actividades que realiza para los niños el ayuntamiento, hacer recetas navideñas para disfrutar con amigos, o simplemente, pasar un rato divertido en el parque o en la playa, ya que nosotros podemos.

Para terminar, no queremos dejar mal sabor de boca a los papás y mamás que no tienen ese tiempo libre en las vacaciones de los niños, de hecho, nosotros permanecemos abiertos con todo el amor que podemos darles y además realizamos el Campamento de Navidad. Pero sí que les invitamos a que esos ratitos que pasen juntos sean ratitos felices por eso mismo, porque son pocos y fugaces.

 

Quizás te puede interesar también: