Los niños deben dormir lo suficiente para que crezcan sanos y fuertes. Sin embargo, el tiempo exacto dependerá del tipo de niño y su edad. Desde los 0 a 3 años ellos varían los tiempos de acuerdo a su crecimiento y alimentación.

En promedio pasan unas 9.500 horas durmiendo y 8.000 horas despiertos. Esto en la primera etapa de su vida (hasta los dos años de edad). Es estima que deben dormir al menos 10 horas al día en esta primera fase de sus vidas. Este valor va disminuyendo hasta la edad adulta en donde se estima unas 7 u 8 horas diarias.

A continuación, habláramos de varios aspectos importantes que se relacionan con el tiempo que pasan los niños durmiendo. Desde sus afectaciones cognitivas, conducta y desempeño diario.

Influencia del tiempo que duerme en el rendimiento educativo

El tema es realmente interesante por como padres debemos estar al tanto de todo lo que influye o afecta a nuestros hijos en su etapa inicial. Esta es la que marca su vida al corto, mediano y largo plazo. En el caso de dormir, una necesidad biológica del ser humano, debemos tener especial énfasis.

En Canadá realizaron un estudio en donde se analizaron numerosas familias. Estas tenían niños con edades de 0 a 6 años. Esta investigación vinculó el tiempo que pasaban dormidos con el desempeño de sus actividades, especialmente el aprendizaje.

También evaluaron su conducta y como era el desarrollo del lenguaje. Cuando un niño deja de dormir constantemente y pasa a un estado crónico, los resultados son fatales. Su rendimiento académico en la etapa inicial y su capacidad lingüística se hacen mucho más lento.

Los expertos explican lo que pasa cuando un niño no duerme las horas necesarias. Indican que el REM se pierde en gran parte considerando que esta fase del sueño es una de las primordiales para retener lo atendido en el día. Además, en esta fase el cerebro recuperar energías para el siguiente día.

¿Qué le ocasiona a un niño no poder dormir el tiempo necesario?

Por lo general las dificultades para dormir se deben a temores o pesadillas. También influyen algunos malestares estomacales o problemas de salud severos. Sin embargo, cuando el problema no es tan complicado podemos generar rutinas saludables para que vayan a la cama con tranquilidad.

Cuando tienen dos o tres años de edad los niños deben dormir entre 9 y 13 horas diarias. A medio día pueden tomar una pequeña siesta de un par de horas justo después de comer.

En estos casos aplicar una estricta o violenta técnica para obligarlos a dormir, no funciona de nada. Además, si duerme la siesta por el doble del tiempo habitual y en la noche tiene sueño, lo que debes hacer es reducir o eliminar las siestas.

Hay que tener cuidado con los cambios de hábitos a la hora de dormir. Si el niño se acostumbra a eso y se lo alteran, quizás genere un nuevo proceso de lucha para que duerma. Sin embargo, estas actividades son positivas para ellos. Les ayuda a:

  • Minimizar los miedos a la oscuridad y a dormir con mayor tranquilidad
  • Reducen las excusas para ir a la cama
  • Los hace dormir con mayor facilidad e incluso ellos mismos lo piden

Ante cualquier eventualidad como padres debemos estar atentos y a la orden de ellos. Esto con el fin de lograr que puedan ser autónomos y decidir ir a la cama solos. Este es el objetivo de ayudarlos y cuidarlos bien.

Consejos para que los bebés y los niños duerman mejor

  • Crear rutinas de sueño

Es lo que más recomiendan los expertos porque es como un juego que ellos respetan y siguen al pie de la letra. Esta no se debe romper por nada del mundo o alterar porque podría poner en riesgo el sueño de los niños.

  • Que cene un par de horas antes de dormir

Cuando comen la sensación de llenura les puede complicar conciliar el sueño tranquilamente. Si hacen un proceso de digestión adecuado, dos horas después de comer tendrán sueño.

  • Uso controlado de televisión o móviles

Las nuevas generaciones nacen con un dedo pegado a una pantalla o viendo televisión. Estos equipos distraen o perturban considerablemente el sueño de los niños. Reducir su uso en horas cercanas a dormir ayuda a que sueñen mejor.

  • Deben estar el mayor tiempo en la cama

Al estar en la cama seguro querrán salir a tomar agua, a ver por la ventana o pedirán un cuento. Si es así, trata de evitar que salgan de la cama o alcoba, porque seguramente encuentran elementos distractores que los harán olvidar el sueño.

  • Mantén una habitación ambientada para dormir

La oscuridad es clave para que tengan un sueño profundo, tranquilo y largo. El ambiente debe ser propicio para que duerman relajados y se olviden del mundo.


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