La lectura es una de las actividades más provechosas para el ser humano, aunque es difícil hallar padres que la promuevan. Es algo lamentable, pues puede brindar a tus hijos muchos beneficios. Así que, a continuación, te los mostraremos, para que te motives a inculcarles este bello hábito.

1. Formación del ser y de la personalidad

Al leer tantas historias los niños se exponen a conocer una multitud de personajes, cada uno con personalidad propia. De esos encuentros, ellos inconscientemente van tomando o rechazando ciertas cualidades.

Las mismas a largo plazo acaban conformando la esencia de su ser. A su vez si tu niño se siente identificado con cierto personaje, es posible que aumente su autoconfianza. Esto es posible porque al verse reflejado en alguien más descubre que no está mal ser auténtico o diferente.

2. Aprendizaje amplio

Es bien conocido que los libros son una fuente de conocimiento. Ello aplica no solo para los que se especializan en un tema, sino además para las obras literarias. No hay texto que no pueda enseñarles algo a tus hijos, y es por esa razón que constituyen un saber infinito.

En esta ventaja corres con la suerte de que existen muchas ediciones diseñadas para los niños. Por ejemplo, algunos de matemática infantil o de geografía para los primeros años de escuela. Con ellas tus hijos estarán en la posibilidad de aprender con herramientas adaptadas a su nivel.

Y lo mejor es que mientras más libros lean más aprenderán. Puedes primero indagar qué temas les resultan interesantes y usar esa información para escoger las obras. Al principio probablemente puedan sentirse nerviosos. Aunque si se despierta su curiosidad, se hipnotizarán con ellas.

3. Expansión del vocabulario conocido

Este es un beneficio muy bien sabido. Tiene incluso basamentos científicos. Existen teorías gramaticales que plantean que los niños interiorizan las palabras y oraciones que oyen decir a los adultos. Posteriormente las mismas van modelando su propio vocabulario, lo que luego les permite hablar.

Algo parecido sucede con los libros. En estos pueden toparse con frases y términos que pueden desconcertarlos al principio. No obstante, con unas relecturas y tu ayuda tus hijos acabarán asimilándolas. Y antes de que lo notes, serán dueños de un hablar fluido y sólido.

4. Desarrollo de la comprensión lectora

Hoy en día, muchos jóvenes tienen problemas para comprender los contenidos de los libros que les asignan para leer. Esto se debe casi siempre a una falta de formación lectora, lo que les impide profundizar en los textos.

Tú puedes evitar eso mediante la lectura. Cuanto más lean tus hijos, más profundo podrán llegar en las ideas planteadas en cada página. Por consiguiente, ya en cierto punto ni siquiera necesitarán que les expliques algo. Y cuando sean mayores podrán comprender cualquier libro que tengan que leer.

5. Mejora y ampliación de la imaginación

Este beneficio es especialmente útil cuando los libros son de relatos o cuentos. Cuando es así los niños se ven obligados a imaginar. De ese modo es como empiezan a poner en funcionamiento sus capacidades para dibujar mentalmente lo que oyen.

Por otro lado, a medida que imaginan más se vuelven más creativos. En consecuencia, si procuras leerles a tus hijos constantemente, pronto verás cómo dibujan más cosas. Incluso quizá tiendan a hacerte preguntas interesantes, avivados por su creatividad para soñar y pensar.

6. Fortalecimiento de la memoria

Los libros abren a tus hijos una puerta a muchísimos mundos. Estos, dependiendo de lo buena que sea la experiencia, acaban alojándose en su memoria. Lo mismo sucede con las palabras, oraciones y frases que se van topando a lo largo del camino.

Es de esa manera como sin darse cuenta irán ejercitando la memoria. Comenzarán recordando una palabra. Seguidamente serán capaces de recordar fragmentos o incluso pasajes completos. Sea cual sea la extensión, en todo caso, estarán fortaleciendo su memoria para los años futuros.

7. Entretenimiento cómodo

Un libro es muy fácil de transportar y de guardar. A veces incluso son muy baratos. Por ende, si acostumbras a tus hijos a leer, podrás conseguir que se diviertan con ellos. Esto les será ventajoso porque no necesitarán aparatos para entretenerse. Y en cambio apreciarán la vida de un modo muy noble.